El manto que me cubrió es una memoria íntima sobre una infancia en instituciones de la Beneficencia. Con una voz sensible, Rita María Medina reconstruye espacios, miedos y vínculos marcados por la orfandad, donde figuras femeninas brindan cuidado y formación. Más que un testimonio, es una reflexión sobre el hogar, la resiliencia y la fuerza de los lazos que sostienen incluso en la adversidad. 10