Noviembre, 1906. Las calles del granadino pueblo de Láchar refulgen
con su reciente capa de cal blanqueando las fachadas, y las luminarias
están listas para ser encendidas en cuanto la oscuridad comience a
adueñarse de la Vega. El rey Alfonso XIII, invitado por el duque de
San Pedro de Galatino y señor de esas tierras, va a llegar conducido
por la locomotora Alcañices para alojarse en el castillo de su anfitrión
y disfrutar de unos días de caza. Julio Quesada quiere que la recepción
y esas jornadas de asueto sean inolvidables para el monarca, hijo
de su mejor amigo de infancia y juventud, y sus ilustres acompañantes.
Sin embargo, entre el alborozo general que embarga a los lugareños
se cuela de puntillas la desdicha para marcar un nuevo rumbo en
las vidas de varias personas, a lo que no será ajeno el duque.
Una novela para pasear por una Granada que, con aroma dulce y
terroso procedente de la remolacha molturada en los ingenios de la
Vega, despierta a la modernidad con la llegada de un siglo que trae
olor a nuevo y que queda marcada por el genio emprendedor y la v
