Después de algunos años viviendo en la ciudad de Alicante, Marciana Molina López rinde con este poemario un homenaje a esta tierra, en la que ha desarrollado buena parte de su carrera profesional, así como a sus vecinos, que con tanto cariño la acogieron desde el primer día. La primera parte de la obra recoge poemas pensados y escritos al contemplar el monte Benacantil y su castillo, lugar emblemático de la ciudad y orgullo de alicantinos y foráneos. La segunda parte incluye versos dedicados a la ciudad y sus rincones: la playa del Postiguet, los paseos, las calles… Aunque tiene como epicentro la ciudad de Alicante y se dirige principalmente a quienes tienen vínculos con ella (vecinos de toda la vida, visitantes y turistas, alicantinos que viven lejos de su tierra, la añoran y sueñan con volver a vivir en ella o tantos españoles y extranjeros que tienen casa en la ciudad), este libro sirve también para el deleite de todas aquellas personas que aman la poesía y gozan leyendo un poema.