Nadie cree que hayas descubierto una ciudad y una cultura en las profundidades del mar. La Atlántida es solo una leyenda. Pero tú, osado investigador submarino, la encontraste, pero no pudiste presentar ninguna prueba de su existencia. Ahora regresas a la fantástica metrópoli perdida en los abismos oceánicos en busca de un testimonio que demuestre a la humanidad que no se trata de un mito sino de una realidad. 10