Años, días, momentos en los que somos un poco más humanos… Aquellos instantes donde las agendas se deshacen, el tiempo huye y solo queda abrazar, con algo de tacto, el cristal en el que nos hemos convertido. Líneas con recuerdos, impedimentos, lugares, espacios de nostalgia y letras que son el reflejo de una torpe y sincera forma de curarse. «Vulnerablemente humanos», una obra poética que explora la fragilidad de nuestro corazón.