’Manuel Pereira recoge la experiencia de un hombre que viaja hacia la tierra de la que partió hace doce años. La vejez avanzada de su madre lo hace retornar a la isla de Cuba. Su llegada está acompañada por el pánico de quedarse atrapado y esa aprensión se mezcla con la constante sensación de estar siendo vigilado. Una nación marchita y en caída moral tampoco ayudan mucho a aplacar la impresión de asfixia que recorre las páginas de este libro. “¿Logrará escapar?”. Para llegar a la respuesta tendremos que sumergirnos en una realidad en la que quedaremos atrapados nosotros mismos.’Yoani Sánchez 10