El texto aborda la relevancia de los hongos silvestres comestibles en México desde una visión cultural, económica y ecológica. Examina su presencia en mercados del centro del país y muestra cómo su comercialización representa una estrategia esencial de subsistencia para comunidades rurales, aunque con frecuencia se subestima el trabajo y conocimiento de las recolectoras. Resalta la riqueza del saber tradicional transmitido de manera intergeneracional, con sistemas complejos de clasificación y usos culturales profundamente ligados a la identidad de los pueblos. Este patrimonio enfrenta riesgos crecientes por la migración, la pérdida de lenguas originarias y el desconocimiento de la normativa vigente. También se destaca la función ecológica de los hongos en la regeneración de bosques y en la mejora de la fertilidad de los suelos. Finalmente, se plantea la urgencia de políticas que articulen la conservación ambiental con la justicia económica y la preservación cultural.