Este no es un libro cómodo. Es un libro necesario. A través de Valeria, su protagonista, se recorre el camino de una mujer que ha vivido la dependencia emocional, el abuso psicológico y la pérdida de sí misma, y que decide empezar a reconstruirse. No hay soluciones rápidas: salir de la violencia emocional requiere tiempo, acompañamiento y un proceso real. La maternidad, el vínculo con su hijo y la terapia se convierten en los primeros espacios seguros desde los que comenzar a cambiar. El libro entrelaza relato y reflexión para abordar el trauma, los vínculos y la posibilidad de construir una forma más consciente de vivir y de amar. No es un libro sobre el dolor. Es un libro sobre lo que se puede hacer con él.
