Es 1944. El general Tiburcio Carías Andino, en el poder desde 1933, asiste al Congreso Nacional para escuchar, conmovido, el debate de los diputados para nombrarlo Fundador de la Paz y Benemérito de la Patria. 'Este gesto lo llevaré conmigo hasta la tumba', señalará el dictador. Los diputados cariístas jurarán lealtad al caudillo, le darán un voto de confianza y arremeterán contra los opositores. 'El general Carías trajo paz y bienestar... -dirán-. Él se ha sacrificado por amor a la patria. Este no es un acto servil'. Con fotografías y declaraciones de los diputados, así como portadas y artículos de La Época, órgano de propaganda oficial, este libro contiene documentos valiosos de un período que fue conocido como el del 'encierro, destierro o entierro'. LOS AUTORES. Los diputados del Congreso Nacional, entre ellos su presidente, Plutarco Muñoz (fotografía), discuten un proyecto de decreto que, más allá de lo anecdótico, le dará un espaldarazo a Tiburcio Carías Andino.