María es venerada como una figura especial en la fe católica, considerada como la mediadora y la intercesora ante Dios. La figura del Sagrado Corazón de María representa su capacidad para interceder por nosotros y obtener la gracia divina. Los creyentes encuentran consuelo y fortaleza al dirigirse a ella en sus oraciones y súplicas, confiando en su intercesión para alcanzar el amor y la misericordia de Dios. La figura del Sagrado Corazón de María es un recordatorio constante de la presencia de María en nuestras vidas y de su papel como mediadora entre el cielo y la tierra.
Dimensiones; 15 cms.
