En los rascacielos de cristal y los sótanos estériles del Grupo Rostova, el poder se escribe en código genético y se sella con silencio corporativo. Victoria Solís es una especialista de élite en ciberinteligencia que acepta infiltrarse como asistente ejecutiva del heredero de la compañía, Damián Rostova, con una misión clara: extraer pruebas y desangrar al imperio para los archivos negros de la Corporación Vane. Pero el enemigo no es el monstruo que los informes describían. Damián no busca dominar el mercado con el letal Protocolo Krypton, sino destruirlo antes de que se convierta en una masacre biológica autorizada por su propio padre, don Arturo. Atrapados entre una auditoría trampa, una red de contrainteligencia que los ha dado por muertos y la traición inminente de quienes tiraron de los hilos, Victoria y Damián cruzan la línea de fuego. Cuando la lealtad corporativa se desintegra y las cuentas bancarias se reducen a cenizas, el mayor acto de subversión ya no es robar el secreto, sino encender juntos la chispa que quemará el tablero entero. Ningún imperio sobrevive a la verdad cuando dos depredadores deciden dejar de fingir.