¿Puede una parada de autobús revelar la cara más íntima del dolor humano? Frente al Hospital del Mar, una observadora contempla desde su coche a quienes se detienen ante el semáforo: distintas vidas, distintos dolores atravesados por el tiempo, el duelo, el abuso, la adicción, el desamor, el ruido mental, la confusión o la soledad. A partir de esas miradas fugaces, la narradora recompone fragmentos de los protagonistas y deja entrever otra perspectiva posible.Aquí, la “cara B” emerge como un puente purificador y catártico: el eco interior donde el dolor puede transformarse. 10