La filosofía ama ocultarse, mimetizarse y, finalmente, mostrarse a través de diversos recursos y soportes. Es el signo del pensamiento de nuestra época.La pureza de las producciones del pasado, ajustadas al canon de los temas y problemas clásicos ha dado lugar a una dinámica ínter-relación de cuestiones que van despertando nuevos interrogantes y construyendo respuestas innovadoras.La propuesta es despertar y proponer nuevos debates en torno al mundo en que vivimos para poder comprender y edificar la sociedad que necesitamos. Todo esta por construirse, porque lo que teníamos ya no existe y el porvenir tarda en acercarse.