En un entorno educativo cada vez más exigente, la autoevaluación se consolida como una herramienta clave no solo para alcanzar la acreditación institucional, sino también como un ejercicio profundo de reflexión y mejora continua. Este libro ofrece una mirada integral al proceso de autoevaluación en la educación superior, explorando su potencial para fomentar una cultura de calidad, participación y autoconocimiento institucional.A través de un enfoque práctico y reflexivo, se abordan metodologías, desafíos y buenas prácticas que permiten convertir la autoevaluación en una oportunidad estratégica de crecimiento. Ideal para directivos, equipos de calidad, docentes y actores involucrados en procesos de acreditación, esta obra invita a repensar la autoevaluación no como un trámite, sino como una oportunidad de transformación.