La pequeña hormiga es menuda, trabajadora y está acostumbrada a cargar cosas. Pero, poco a poco, la carga se vuelve más pesada.Hay cosas que es necesario cargar. Otras se pueden dejar a un lado por el momento. Y hay algunas que no tenemos por qué cargar en soledad.En *La pequeña hormiga que cargaba demasiado*, la protagonista empieza a darse cuenta de cuánto peso lleva a cuestas y descubre que la fortaleza no consiste solo en cuánto podemos soportar. A veces, ser fuerte significa descansar. Otras veces, implica reconocer qué cosas pueden esperar. Y, en ocasiones, significa pedir ayuda a alguien de confianza.A través de una tierna historia protagonizada por animales y creada para los lectores más jóvenes, este libro invita a los niños -y a los adultos que leen con ellos- a explorar conceptos como la responsabilidad, el agobio, el descanso, los límites, el apoyo y la importancia de pedir ayuda.Como parte de la colección *Little Ant* (La pequeña hormiga) de Isela Arredondo, este libro ofrece a familias, educadores, consejeros y otros adultos cercanos un punto de partida amable para conversar sobre las cargas que llevan los niños: tanto aquellas que podemos ver como las que permanecen ocultas a la vista.Porque ni siquiera la hormiga más pequeña estaba destinada a cargar con todo ella sola.