Valencia, 1982. Una muchacha aparece asesinada y desollada en las afueras de la ciudad. El oficial de policía Ernesto Falomir reconoce a la víctima por el tatuaje que luce en el tobillo: la cabeza de un unicornio negro. Se trata de Laura Lladró, una antigua novia a la que no había visto desde hacía años.Encubierto por su compañero Sánchez, Falomir desobedecerá las órdenes del comisario para que abandone el caso alegando implicaciones personales. Durante sus pesquisas conocerá a Tomás Laso, un tipo raro y solitario que trabaja en la morgue, con quien forjará un extraño vínculo gracias a que posee un don tan escalofriante como útil.Falomir descubrirá que está a punto de enfrentarse a un asesino inteligente y escurridizo, cuyas intenciones superan cualquier horror que jamás hubiese imaginado.