Sobre calles que respiran historia, se avecinan pasos sobre un asfalto que asfixia. Poesía que recorre trayectos ciegos donde el amor, el dolor y la memoria se confunden, ocupan lugares trocados en un parpadeo. Versos que nacen del impulso de escribir lo que inquieta. Ciudades imaginarias que no duermen, por el contrario, sueñan y son habitadas por poetas descalzos, donde sus pisadas son muestra de viajes interminables.