Desde el colapso en los tempranos años ochenta del régimen de acumulación fordista, es imposible no advertir una amplia transformación en la estructura social, física y demográfica de muchas metrópolis occidentales. La especulación inmobiliaria, la tercerización de la producción industrial y los monopolios de los sectores financiero y tecnológico dejaron como huella ruina y abandono y la conversión de barrios de clase trabajadora y centros industriales en talleres de artistas y áreas de consumo. Mientras todos estos procesos convergen en atractivas formas para producir una apariencia de prosperidad económica, la precarización del trabajo y el desempleo crónico son datos subyacentes pero inequívocos del paisaje urbano contemporáneo. En este conjunto de ensayos, la artista y crítica Martha Rosler analiza el rol de las artes visuales como activo estratégico instrumentalizado por los gobiernos municipales para la creación de valor inmobiliario y la invención de nuevos patrones de consumo basados en la comodificación de la cultura. Ciclovías, cervecerías artesanales, la promoción de barrios "emergentes", la
