Segundo Llorente Villa S.J. (Mansilla Mayor, León, 18 de noviembre de 1906 - Spokane,Washington, 26 de enero de 1989) Fue un jesuita, misionero y escritor español. Pasó más de cuarenta años como misionero en Alaska. Fue diputado ante el Congreso de los Estados Unidos por el estado de Alaska, y es considerado co-fundador de dicho estado. Fue enterrado en un cementerio indio en De Smet, Idaho, donde sólo pueden ser enterrados nativos indígenas americanos a petición de los mismos, el 30 de enero de 1989. Estuvo largas temporadas en Akurulak, Bethel, Kotzebue y Alakanuk, pero sus crónicas más famosas son las que se conocen con ese mismo nombre recogidas en un libro llamado "Crónicas Akulurakeñas". Escribió doce libros sobre Alaska a lo largo de su vida, todos en español. Hablaba inglés perfectamente, lo había estudiado en Kansas (cuatro años, durante los estudios de teología), y llegó a hablar (él decía "chapurrear") el eskimal. Envío miles de crónicas, invitando con su profunda y habitual alegría, a la vocación sacerdotal y a misionar, y cartas y artículos describiendo la vida y anécdotas esquimales, que pronto se iban publicando en una revista de Misiones, principalmente en la ya extinguida "El Siglo de las Misiones". Dichos artículos seleccionados y recopilados dieron lugar más tarde a varios libros, uno de los cuales tienes ahora, estimado lector, en la mano.
Sra.
0 stars -
Las obras del Padre Llorente son excepcionales. Esta edición de la Editorial Samaritana, no obstante, es pésima. Han censurado multitud de frases. Hay que buscar en librerías de viejo la edición original y contrastar. Compárenlo. Increíble. Censuras de contexto histórico, eliminación de citas al demonio, a Lutero, a los conquistadores españoles, etc. Ciertamente un atentado contra la labor misionera del Padre Llorente, que en sus últimos años dejó de escribir en revistas misioneras. Justo ese mismo espíritu contra el que se reveló, le censura cuarenta años después de su muerte.
Añadir comentario
Sra.
Las obras del Padre Llorente son excepcionales. Esta edición de la Editorial Samaritana, no obstante, es pésima. Han censurado multitud de frases. Hay que buscar en librerías de viejo la edición original y contrastar. Compárenlo. Increíble. Censuras de contexto histórico, eliminación de citas al demonio, a Lutero, a los conquistadores españoles, etc. Ciertamente un atentado contra la labor misionera del Padre Llorente, que en sus últimos años dejó de escribir en revistas misioneras. Justo ese mismo espíritu contra el que se reveló, le censura cuarenta años después de su muerte.
Añadir comentario
